El Perú está lleno de sitios arqueológicos que fueron dejados por los antepasados en su paso por las regiones que habitaron, el Perú es cuna de muchas culturas, las cuales levantaron enormes templos que utilizaron como centros de adoración a los dioses que veneraban en ese entonces, el centro arqueológico de Pachacamac es uno de esos lugares que está presente en la región de Lurín y que muestra un poco de cómo era la vida de los antepasados peruanos, como Vivian su día a día y en qué manera levantaban sus edificaciones.

Pachacamac se encuentra ubicado para ser un poco más exactos en el margen del lado derecho del Rio Lurín, el cual está ubicado muy cerca al océano pacifico que da al oeste del Perú, este rio tiene su cauce en el distrito de Lurín, he ahí su nombre, el cual se ubica en la provincia de Lima, Perú.

Este sitio arqueológico es uno de los más diversos en estructuras que se conoce en el Perú, tiene muchos restos de antiguas edificaciones que han sobrevivido al paso de los años.

Historia del sitio arqueológico de Pachacamac

Muchos años atrás, cuando no era simples runas abandonadas, el santuario fue el principal centro de la costa central por cerca de mil años, y según los historiadores este era visitado por una gran cantidad de personas, las cuales venían caminando desde distintos punto del Perú, según los relatos, este centro era muy venerado en el Perú antiguo puesto que era capaz de predecir el tiempo y también de controlar a la tierra, al ser considerado un oráculo atrajo a mucha gente de la sierra peruana que llegaba hasta aquí en busca de respuestas o de soluciones a sus pesares.

Alma de la tierra, el que anima el mundo, este era el significado de la palabra Pachacamac en el Perú antiguo y los pobladores de esta época tenían la creencia de que un solo movimiento de la cabeza de este Dios sería capaz de mover estrepitosamente la tierra y casuar lo que nosotros conocemos ahora como temblores o terremotos, además decían que a este dios no lo podías mirar a los ojos, puesto que era mucho su poder, según se cuenta los sacerdotes que lo veneraban entraban de espaldas a su templo puesto que temían ser castigado por el inmenso poder del Dios.

Su fama le hizo ganarse la veneración de toda la Costa peruana, teniendo entonces su centro de adoración en el valle de Lurín en Lima, zona que fue habitada por primera vez en el periodo conocido como el Formativo Tardío, existe un cementerio que brinda mucha información sobre esta época y se ubica en las pampas de esta zona donde se pueden encontrar los restos de los habitantes de este lugar en sus inicios, los cuales fueron pescadores, ganaderos, agricultores, entre otros más.

Edificios que componen el sitio arqueológico de Pachacamac

Como ya hemos mencionado antes, el templo de Pachacamac está formado por diversas edificaciones que como conjunto conforman a todo el sitio, entre estas edificaciones tenemos:

Templo viejo

A este templo también se le conoce con el nombre de Templo de Pachacamac, o también como Templo primigenio, es una de las edificaciones más antiguas de este sitio y lamentablemente en la actualidad se encuentra en mal estado, puesto que el paso de los años la han destruido poco a poco, sin embargo, aún se conservan los restos de los muros de contención, que brindan mucha información sobre como edificaban las estructuras los antiguos pobladores peruanos.

Templo del Sol

Este templo es considerado como el más grande de este sitio, además su estado de conservación es bastante bueno, lo que permite estudiar muchos datos sobre la vida de sus antiguos residentes, se estima que su construcción fue hecha por el año 1450 de nuestra era y que fue dedicado a la veneración del Dios Sol, el cual era conocido como la divinidad principal y más importante del Tahuantinsuyo. Este templo es muy famoso por los relatos que brindan los cronistas, puesto que según relatan, los españoles en su ambición de encontrar oro y plata en tierras incaicas, deciden subir hasta lo alto del templo y retirar una imagen tallada en madera del Dios Pachacamac para posteriormente quemarla al no encontrarla hecha de oro, esto asusto mucho a los nativos puesto que creían que el Dios se vengaría con todo su poder, cosa que nunca sucedió y que permitió a los sacerdotes católicos iniciar su proceso de erradicación del culto al demonio, como ellos le decían, para en su lugar enseñar la adoración al Dios cristiano.

Templo de la Luna

Este templo es llamado también como el santuario de la Pachamama, siendo nombrado como templo de la luna por el investigador Max Uhle, para posteriormente ser llamado también templo mamaconas por Julio Cesar Tello, este templo presenta patios, centros ceremoniales, reservas de agua, gradas, y un gran número de habitaciones, este templo nos da un vistazo a como era el estilo de construcción inca, se puede observar el detalle de las puertas, así como también las piedras colocadas en sus muros, las cuales son similares a las que se pueden encontrar en cuzco.

Existen más estructuras en este sitio, como lo son el edificio de Tauri Chumpi, el Templo pintado, plaza de los peregrinos, entre otros, todos tienen un gran significado dentro del sitio arqueológico de Pachacamac y muestran el nivel de respeto que tenían los antiguos pobladores peruanos hacia sus Dioses, además de su ingenio y habilidad para la construcción de enormes templos y estructuras utilizadas para la veneración de Dioses.