Cultura Cupisnique

La Cultura Cupisnique fue una civilización del Perú antiguo que se desarrolló en la región de la costa norte, entre las zonas conocidas como Virú y Lambayeque. Su desarrollo se llevó a cabo entre los años 3200 a. C. y 200 a. C. siendo identificada por el arqueólogo Rafael Larco Hoyle, quien era de nacionalidad peruana, en el área de Cupisnique (razón por la cual lleva ese nombre) y en el Valle Chicama alrededor del año 1940.

Esta cultura pre inca estuvo caracterizada por su arquitectura. En el Perú antiguo era muy difícil la construcción de grandes templos o ciudades, pero con el paso de los años cada cultura desarrolló métodos que los ayudarían en esta labor, así fue el caso de los Cupisnique. Su arquitectura fue a base de adobe, construyeron casas, templos ceremoniales y estructuras de mando adornados con símbolos y estilos artísticos similares a los de la cultura Chavín. Con esta cultura compartieron no solo la arquitectura, puesto que esta habitó en la misma zona que ellos pero se desarrollaría posteriormente a la cultura Cupisnique.

Cronología de la Cultura Cupisnique

Alana Cordy Collins, una estudiosa de esta cultura se refirió en el año 1992 a la fecha en la que los Cupisnique se desarrollaron siendo los años que afirman sus datos entre 1000 a. C. y 200 a. C. En el año 2015 se establece como resultado de muchas más investigaciones que esta cultura se habría desarrollado entre los años 2000 a. C. a 200 a. C. y quedó reconocida como una de las primeras sociedades complejas debido a su estructura social y forma de mando que ellos habían desarrollado para la armonía de la vida diaria. En la zona del valle de Jequetepeque, esta cultura fue reconocida como la primera del periodo Formativo.

Otro investigador de nombre Izumi Shimada, se refiere a esta cultura como un posible ancestro de la cultura Moche pero no menciona en ningún momento a la cultura Chavín. Por otro lado, investigadores como Anna C. Roosevelt, se refieren a la Cultura Cupisnique como una manifestación costera del horizonte Chavín, que ha sido dominada por el estilo Cupisnique. 

Sitios arqueológicos de la Cultura Cupisnique

En el año 2008 se descubre un templo hecho de adobe que pertenecía a la cultura Cupisnique. Este hallazgo se dio en la zona de Lambayeque en el valle del mismo nombre, a este templo se le dio el nombre de Collud.

El templo Collud incluye imágenes que representan a un Dios con forma de araña y que está asociado a las lluvias, a la casería y a la guerra. La imagen de este Dios combina factores como el cuello y la cabeza de una araña con la boca de un gato de grandes dimensiones y el pico de un ave.

Otros sitios importantes de la cultura Cupisnique es el Templo de Limoncarro en el departamento de Lambayeque, los sitios conocidos como Montegrande y Tembladera ubicados ambos en la región de Cajamarca. En el año 2001, en el mes de marzo se descubrió un mural de tiempos prehispánicos (tenía más de 3200 años de antigüedad) perteneciente a la cultura Cupisnique. Fue el arqueólogo Feren Castillo quien logra este descubrimiento en el valle del Virú en la región de la Libertad.

Expresiones culturales de los Cupisnique

Una de las características que más resalta de los Cupisnique es su economía, la cual estuvo basada en la agricultura y el aprovechamiento de los recursos marinos de la costa. Su arquitectura también destacó y construyeron templos que tenían terrazas y plataformas hechas con ladrillos de adobe y también decoraciones de esculturas a base de arcilla.

Queda claro que aún no se ha descubierto mucho sobre esta cultura, aún hay extensas regiones donde excavar y revelar secretos, pero por el presente los centros arqueológicos más destacados de la Cultura Cupisnique son Huaca Luda en la Leche, Perulén de Zaña, Limoncarro en Jequetepeque y Caballo muerto en Moche.

Los Cupisnique y las conchas de mar

El spondylus princeps o mullu se trata de una concha marina cuyo hábitat está ubicado en la costa norte del territorio peruano, en la frontera con Ecuador. Esta es de un color que va desde el rosado claro hasta un naranja de tono intenso. Su existencia siempre se relacionó con las lluvias de la zona y su presencia en las costas servía como aviso a los pobladores de que una inundación estaba por venir.

Cuando se presentaba el fenómeno del niño en la costa, esta especie de concha marina bajaba por los límites de la zona norte de playas y se creía que era un signo que indicaba fuertes lluvias. Esa relación mullu-lluvias hizo que el hombre andino tratara de obtener este material para utilizarlo como ofrenda a los dioses, para que estos concedieran tiempos de buenas cosechas.

También existe otra especie de concha marina que se llama strombus o pututu. Esta tiene la característica de usarse como instrumento de viento, convirtiéndola en otra concha marina de suma importancia para la cultura Cupisnique.

En algunos rituales milenarios de los Andes peruanos, lugar donde se han encontrado algunos ejemplares de estas especies y que se cree fueron traídas por comerciantes o por guerreros tomados como prisioneros. Estos dos tipos de conchas marinas formaban lo que se conoce como una dualidad simbólica que atribuía a la primera una característica femenina y a la otra características masculinas, siendo entonces una forma de representar las dos fuerzas complementarias de todo el universo.