Cultura Huanca

La cultura Huanca, cuyo nombre proviene del quechua wanka que significa piedra y tiene relación con un ídolo que estaba ubicado en la plaza de Huancayo conocida como Huamanmarca. Esta civilización fue un grupo étnico que se desarrolló desde el periodo conocido como los estados regionales y de las organizaciones tribales por los años 1000 a 1460 dC. Este grupo se ubicaba en el territorio que hoy se conoce como las provincias de Concepción, Jauja y Huancayo.

Los Huanca eran un pueblo guerrero y su economía estaba basada en la actividad agrícola, dedicándose a la siembra y cosecha de papas, maíz y otros productos de la tierra. También se dedicaron a la ganadería y cuidaban llamas en la región de la puna. La mayoría de la población se encontraba ubicada en el valle de Jatunmayo o en el valle conocido como Huancamayo, llamado desde el año 1782 como el Valle del Mantaro.

Origen de la Cultura Huanca

Muchos arqueólogos a través de estudios que se llevaron a cabo en la zona de desarrollo Huanca, plantearon que el origen de sus primeros pobladores estaba en la región selvática. Estos individuos se trasladaron desde algún lugar ubicado en el nororiente peruano hasta el sur de la sierra central, moviéndose desde Huánuco, en las comunidades de Huargo y Lauricocha, hasta Pasco, Huancavelica y Junín. Dejaron evidencia de su presencia en las zonas de Parimachay, Pachamachay en Ondores y Curimachay. Según indican los estudios, su paso por estas zonas datan de aproximadamente el año 9850 a. C.

El desplazamiento de los Huanca estuvo proyectado desde la zona de la selva central con dirección al Valle del Mantaro. En la región de Jauja los estudios muestran que estos ocuparon los valles rocosos conocidos como Tutanya y Helena Puquio, ubicados en Pachacayo y Canchayllo, ambos en el territorio del distrito que lleva el mismo nombre. En la zona de Chupaca también se han encontrado rastros en las excavaciones rocosas sobre su paso por la región (Tschopik o Callavallauri).

En las colinas de San Juan de pata en la región de Jauja se ha encontrado presencia de material lítico, como lo son las esquirlas, las performas y los núcleos, llevando a los investigadores a plantearse esquemas cronológicos, entre los que destacan los de autores como Matos y Parsons, Catherine LeBlanc, David Browman y también de Hastorf. Fue gracias a los hallazgos de restos de cerámica que se pudo plantear este tipo de esquemas. Se sabe también que luego de algún tiempo de su paso por esta zona llegaron a formar sociedades que se dedicaban a la agricultura y alfarería (agro-alfareros) siendo de aquí que surge la sociedad Pre-Wanka.

División política de la Cultura Huanca

El reino de los Huanca estuvo dividido en lo que fueron 4 grandes regiones, la Xauxa en lo que hoy se conoce como Jauja, la Lurinhuanca en la zona de San Jerónimo, Ananhuanca en el área de Chuncos y Sicaya en lo que es el actual Chongos Bajo. Cada una de estas regiones estuvo gobernada por un poderoso caudillo. Este personaje tenía el poder de tomar decisiones en nombre de todas las regiones, resolviendo así los conflictos que pudieran presentarse.

Estos caudillos eran los señores al mando entre los individuos. Eran poseedores de todo lo material, objetos domésticos propios del ayllu, se encargaban de repartir la tierra a los recién nacidos y tomaban de vuelta aquellas que le pertenecieron a los difuntos. Eran los vigilantes de las obras y los cultivos, su cargo era de carácter hereditaria y solo se casaban con una mujer. Por encima de ellos solo se encontraba el jatuncuraca, que venía siendo un gobernador con poderes omnímodos.

Capital de los Huanca

Las llactas eran los centros poblados donde se concentraban los habitantes del reino Huanca. Eran asentamientos humanos construidos en lugares de mucha elevación y que eran casi inaccesibles. Hoy en día se puede encontrar a lo largo del valle los restos de aproximadamente 20 llactas y casi 80 colcas. Estos últimos eran centros de almacenamiento de alimentos.

La capital del reino se llamaba Siquillapucara, siendo conocida hoy en día como Tunnanmarca. Estaba ubicada muy cerca de la ciudad de Jauja. Fue una ciudad fortaleza que abarcó aproximadamente 2 km de ancho y casi medio kilómetro de largo. Las casas eran de piedra y barro, eran de forma circular de un solo piso y el techo estaba elaborado con paja. Existen algunas viviendas que tienen restos de techos hechos con lajas de piedras, pero son muy pocas.

Religión de los Huanca

La cultura Huanca reconoció como su lugar de origen a la fuente de Huarivilca. Esta se ubicaba a 6 kilómetros de Huancayo y tenía como supremo creador a Apu Con Ticsi Viracocha Pachayachachi. A este le ofrecían sacrificios de cuyes, cabezas de ganado, entre otros y también le llevaban ofrendas hechas de oro y plata.

Viracocha fue considerado un Dios universal en el mundo andino, pero la población de los Huanca tuvo a otros dos dioses propios y estos fueron Huallallo Carhuancho y Pariacaca, a los cuales también les solían ofrecer sacrificios. Los Huanca eran fieles creyentes de la inmortalidad del alma siendo esta la razón por la cual ellos se dedicaban a momificar a los muertos. Los cuerpos eran envueltos en pellejos de llama, luego eran cosidos y se les dejaba figuras con forma humana para ser enterrados en sus viviendas.

Luego de la llegada de los españoles al valle del Mantaro y con el fin del dominio Huanca, todos los pobladores que sobrevivieron a la conquista, como en todas las regiones del Perú, adoptaron la religión cristiana católica en su vida, muriendo así la tradición de adorar a los dioses andinos.

Economía Huanca

Los Huanca no sólo se dedicaban a la ganadería y agricultura, ellos practicaron también el comercio. Esta actividad la hacían con los reinos más pequeños que vivían cerca de ellos y también llegaron hasta la costa para comerciar sus bienes, siendo los principales intercambios con los Chincha y los Taruma, de estos podían conseguir sal. Los productos que más utilizaban para el comercio o trueque eran la coca, lana, charqui, el maíz, entre otros y se proveían de algodón, condimentos y ají.